Mundo Rural

No hay nada más relajante que perderte durante varios días en alguno de los miles de pueblos que abundan en España que están perdidos de la mano de Dios. Un sitio donde se respira tranquilidad, se respira naturaleza, algo que los que vivimos en ciudades hace tiempo que no sentimos. Sin duda es algo que debería hacer todo el mundo de vez en cuando para desconectar del ajetreado mundo. Y no sólo destaca por su tranquilidad si no por su gastronomía. Unos platos tan rematadamente baratos que dan eones de vueltas a cualquier restaurante de chefs modernitos y minimalistas presuntuosos de las grandes ciudades, en teoría elitistas y que en mi opinión no tienen ni la más ligera idea de cómo se come en España. Ya lo dijo Leo Harlem en un monólogo y lleva toda la puñetera razón. Era pasear por las calles de La Alberca y veías jamones colgando, chistorras, chorizos que tan sólo verlos nos hacía babear cual perro hambriento. Eso es marketing y no entrar y de primeras lo más que te parece comida es una cacho flor muerta expresando vete tu a saber qué en la filosofía oriental de no sé dónde y que representa el espíritu de no sé quién… Yo he venido a comer y esto parece una sala de espera de un Hospital, todo blanco, todo impoluto, pero que te tardan la vida en atender por hacer esas horroridades de platos que dan risa. Gastarte los cuartos (muchos) para luego salir y tener que terminar de comer en el McDonalds de al lado, una pena. Pero vamos a lo que importa que me lío. Uno vuelve de esos viajes renovado.

La gente de esos pueblos son simples, amables (era casi imposible que no te dijeran un Hasta Luego cuando pasabas por su lado, sin conocernos).

Luego hay otros habitantes en ese tipo de pueblos y que son muy abundantes, y son los felinos. Era prácticamente imposible ir a un pueblo y no ver ninguno.

En definitiva, recomiendo encarecidamente visitar alguno de estos lugares. Reservar un fin de semana en una de sus múltiples casas rurales e ir con la mentalidad de olvidar las obligaciones y ataduras. Disfrutar del silencio y de la tranquilidad.

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