Bienvenidos al Otoño

Estación por excelencia.

Color marrón, color naranja, amarillo, rojo incluso.

Sonido de hojas dando su último suspiro. Un mar de vida cíclica. La muerte para dar paso a la vida. El ciclo.
Una etapa de 365 días se cierra y comienza la recomposición. Un descanso. Una pausa para que respiren los árboles para sí mismos. Ya lo hicieron bastantes meses por nosotros.

Olor a tierra mojada, a pesar de no ser por la propia tierra húmeda. Fuente de vida recorriendo tu cuerpo. Sentido que se dispara. Nostalgia en algunos casos.

Estar en casa calentito mientras fuera llueve es para el Invierno.

Respirar el aire frío.

Abre los pulmones y respira.

Piérdete por el bosque. ¿Qué hora es? No importa, olvida el tiempo. Sólo sirve para limitar las experiencias. Para ponerles una fecha de caducidad. Un fin.

Sube a lo más alto de esa montaña. ¿Qué ves?

Toca la tierra, está mojada y fría.

Hace frío, abrígate.

Quizá llueva. Deja el paraguas en casa. Prueba a sentir la lluvia, no sólo mojarte. ¿Has olvidado cuando de crío llovía encima tuyo sin importarte? ¡Revívelo! Es agua.

Otoño también es alegría si tú quieres que lo sea. No todo es calorcito, playita, terracita, cervecita, solecito. La montaña te aguarda sorpresas inimaginables en esta estación.

Es magia pura.

El murmullo incansable del vaivén del viento, de la naturaleza y la vida. Un recuerdo de lo inevitable para todos.

La naturaleza tan sólo es tuya si tú mismo eres naturaleza. Ese árbol no te considera diferente, no lo hagas tú.

No hay árbol y humano. Hay vida.

Ansuken Written by:

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